De niño se traslada a Barcelona junto con su abuela y su tío Eugenio a los que adoraba. Ya en su temprana juventud se trasladará a Zaragoza dónde trabaja a las órdenes de Jalón Ángel en su estudio de fotografía. Al mismo tiempo se matricula en la escuela de Bellas Artes y participa activamente en la vida cultural zaragozana. Miembro de la Coral Fleta, socio fundador de la piscina Helios, y por fin exponiendo su propia obra como pintor en locales como el magnífico Casino Mercantil de Zaragoza.
Como a todas las personas de la época le sorprende la cruel Guerra Civil española truncando todos los planes de juventud. Tras la guera se trasladará junto con otros familiares a Sur América, recorriendo varios países hasta llegar a afincarse en la ciudad de Lima, donde trabajará como fotógrafo, y sobre todo como pintor.










